Ana y Agus

Cuando visitamos Prados Moros, supimos que tenía que ser allí. Salimos enamorados de cada detalle, de su entorno y de su gente. Puede sonar a tópico, pero todos los invitados coincidieron en que fue la mejor boda a la que habían asistido, y mucha culpa de ello la tuvo el lugar, un escenario único, con su lago, su pradera y su invernadero. Y no podemos dejar de agradecer el trato de todo el equipo, empezando por Ana, Celia y Nacho, que con su dulzura y cercanía logran calmar todos los nervios, preocupándose por todos los detalles hasta conseguir una boda perfecta, y, como no, Beatriz y Nacho, los mejores anfitriones para la mejor finca.