Eva y Nacho

Cuando empezamos a buscar un lugar especial, distinto y que fuera acorde con nosotros, no imaginábamos que existiera. Un lago y una playa espectacular, solo para nosotros donde decir sí quiero. Vimos algunas otras fincas pero ya ninguna era igual, nos enamoramos de ella. Lo tenía todo: un paisaje espectacular y cuidado al detalle, un equipo eficaz y eficiente, una decoración exquisita y elegante, cocina de elaboración propia de calidad y buena presentación, salón y discoteca independientes... Para nosotros fue un lugar mágico y de cuento, solo que es real. Y nuestros invitados quedaron también enamorados. Gracias Ana, Celia y Nacho por todo.